La Habitación de al Lado.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Amitié.

Aquí dejo uno de los posts más bonitos que he leído nunca. Y qué orgullo que sea precisamente de un amigo...

"Creo que este es el principio de una larga amistad"...

Así termina una de las grandes películas del Hollywood clásico. Ese Hollywood de neones, planos difuminados y estrellas inalcanzables.

Amigos....
Hoy quiero hablar de vosotros: de la amistad.
Desde la antigüedad hasta nuestros días; desde "Aristóteles" a "Queen", miles de palabras se han dedicado a este sentimiento. Pero me temo que siguen siendo escasas...

Aristóteles comenta en su Ética a Nicómaco que "no hay vida verdaderamente humana sin amigos"...
El maestro de Estagira dedica a la amistad dos de su libros de su famoso tratado de ética (Libros VIII y IX). Los amigos, nos dice Aristóteles son aquellos en los que nos podemos refugiar en los peores momentos, nuestro último asidero frente al abismo...
En efecto, mientras que el amor de la pareja es algo enorme y extraordinario, tiende a desarrollarse en altibajos.

Una vez comentaba con una amiga uno de los pilares básicos de la amistad... ¿Confianza? Seguro ¿Afinidad? Probablemente... Pero algo más...
Con los amigos compartimos momentos extraordinarios, grandes, inmensos incluso; pero son los pequeños momentos, los instantes de felicidad en cajitas pequeñas, los que terminan prevaleciendo en nuestra memoria.
Compartir un pequeño secreto, una afición extraña o un simple desvarío... esto es la última esencia de toda amistad. Saber que el amigo respira cerca aunque despierte lejos... reconocer en él la alteridad de nosotros mismos...

Podemos vivir de muchas maneras, con o sin techo, con o sin patria, con o sin dinero, con o sin suerte.... pero difícil es la vida de aquel que no tiene el afecto de unos buenos amigos...

Los amores viene y se van.. pero las buenas amistades permanecen para siempre y están ahí siempre que uno las necesita. Es el amor más fiel de toda nuestra vida... es el afecto más profundo y duradero...

Creo que en estos tiempos en los que vivimos hace falta, más que nunca, el apoyo de los buenos amigos. Aquellos que hacen daño sólo para conseguir que aprendamos de ello, aquellos que no callan cuando hay que hablar. Aquellos que ríen con nosotros cuando el cielo es azul y brillante, y aquellos con los que lloramos cuando las nubes no dejan ver el paisaje...
Qué poco reconocidos en nuestra historia.... que pocos poetas románticos alabaron este sentimiento, que pocos artistas expresaron esta sensación...

Estas escasas y abotargadas palabras van dedicadas a todas aquellas personas que me ofrecieron el inmenso y tan mal pagado don de la amistad. Gracias a todos vosotros y vosotras.

Estaréis en mi memoria para siempre.


Tú sigues en la mía, judío. Nos vemos prontísimo! :)

www.meditapolis.blogspot.com